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La pesca con mosca es soñada, respetuosa con el medio ambiente que rodea a los pescadores, requiere un sólido conocimiento de los cuerpos de agua y un riguroso aprendizaje de las técnicas de pesca que la componen.
Dependiendo de la temporada, una trucha por ejemplo (o cualquier otro pez), tendrá un comportamiento diferente al que hay que responder de la manera más adecuada. Asimismo, dependiendo de dónde pesques, en ríos, un lago, un embalse, río abajo o río arriba, tendrás que tener todo en cuenta.
La compra de tu equipo no debe reducirse a una simple caña, un carrete y una seda, necesitarás una variedad de señuelos que te permitan adaptarte a todas las situaciones que encuentres. El equipo necesario para este tipo de pesca es muy particular, un carrete spinning clásico no será adecuado, por ejemplo. Lo mismo ocurre con la caña y el hilo, aquí llamado seda. Puedes terminar o empezar a equiparte con nuestra selección de material para pesca con mosca.
Los diferentes cebos que puedes encontrar según las técnicas utilizadas son los siguientes:
- Una mosca seca, imitación de insectos voladores
- Una ninfa o una mosca sumergida, representación de larvas acuáticas
- Un streamer, imitación de un alevín
Amigos pescadores, escuchen bien nuestros consejos y pronto se convertirán (con mucho entrenamiento) en experimentados pescadores con mosca...
La pesca al seco con moscas flotantes

Se practica en la superficie con pequeñas moscas que flotan. La animación empleada es la deriva inerte, lo que significa que no creas animaciones artificiales, solo el movimiento del agua y su corriente harán mover tu cebo.
Deberás tener buen ojo y detectar el sorbo del pez que estás persiguiendo, es el momento en que sube a la superficie para tragar bichos. Identifica estos famosos insectos que derivan, lanza tu cebo lo más naturalmente posible entre ellos.
Asegúrate de elegir un cebo del mismo tamaño y color, lo que maximizará tus posibilidades y no despertará sospechas. Este método te requerirá reactividad y buena precisión, puedes practicarlo río arriba o río abajo, aunque se prefiere río arriba.
La pesca al ahogado, con una mosca sumergida

Esta técnica consiste en engañar a tu presa con una mosca artificial sumergida, comúnmente llamada "ahogada". Una vez en el agua, este tipo de mosca imitará las vibraciones que emite un insecto escapando del ahogamiento mientras sube en busca de una salida.
Podrás practicar esta técnica río abajo, con el uso de un montaje de 3 cebos, uno en la punta de la línea, el segundo en posición intermedia y el tercero en salto.
El cebo salto (mosca saltarina) es el que está más cerca de ti, imitará al insecto que intenta emprender el vuelo con pequeños saltos parabólicos. Otros pescadores usan una forma diferente de proceder, con un primer artificial lastrado y los dos siguientes río arriba, te toca a ti probar ambas y ajustar tu técnica.
El uso de una ninfa

Existen varias formas de abordar esta técnica en función del comportamiento de los peces, pero también de las condiciones que te encuentres. Es la representación de una larva acuática, por lo que estará sumergida en las diferentes capas de agua.
El primer enfoque se llama "al hilo", imitarás el desplazamiento de la larva en el fondo o una deriva accidental. Necesitarás lastrar bien tu cebo para evitar ascensos demasiado marcados, eso no es lo que estamos buscando replicar aquí. Para detectar las picadas, depende de ti decidir en función de tus hábitos o preferencias, un hilo de colores o cualquier otro indicador de picada.
El segundo enfoque, llamado "a la vista", requiere un entorno favorable, aguas claras a través de las cuales podrás ver fácilmente a tus presas y sus movimientos. Mucho más estimulante que su prima, sin embargo, requiere un buen conocimiento y un agudo sentido del análisis.
Deberás elegir cuidadosamente tu cebo en función de la corriente, la actividad de la trucha que estás observando, la profundidad y la presencia de bichos en la capa superior. Tus ojos son tu detector de picadas, mantén la concentración y cuida tus movimientos, ¡todo debería ir bien!
Estas diferentes técnicas se practican tanto río arriba como río abajo.
El streamer, un pececillo artificial
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Aquí tienes una técnica muy particular, que se diferencia principalmente por el hecho de que tendrás que animar de forma dinámica tu señuelo a diferencia de las anteriores. Por lo tanto, imita a un alevín, que te permitirá rastrear especies con tendencias carnívoras, asegúrate de elegir una seda y una caña lo suficientemente fuerte para resistir sus ataques.
Tu línea será hundida y no flotante, es una necesidad para desarrollar la animación de tu cebo en el fondo. Procederás con tirones y luego con relajaciones que darán vida a tu pececillo. No arranques directamente, o hazlo con gran delicadeza, o te arriesgas a sufrir una rotura, los ataques son a menudo muy violentos con esta forma de hacer.
Podrás practicar en embalses en invierno, también río abajo en diferentes corrientes, según tus preferencias y gustos del momento.
Esperamos que nuestros consejos den fruto, monta tu carrete y solo te queda ir a tu lugar de pesca favorito y observar pacientemente el sorbo de tu próximo compañero de juego! ¡No dudes en preguntarnos cualquier duda en nuestras redes sociales, estaremos encantados de aconsejarte de nuevo!
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